Facebookúnete a la comunidad Running, aquí el protagonistas eres tú

Dientes, besos y correr… ¿Y eso que tiene que ver?

Dra. Arianna Amaya R.

Odontólogo U.R.G

C.O.V 25.248

¿Has notado que corres con los dientes apretados? ¿Compartes envases de hidratación? ¿Quisieras lograr una recuperación muscular más efectiva? ¿Alguna vez has dejado de entrenar por dolor dental? ¿Te gustaría lucir una sonrisa espectacular en las fotos mientras corres?

Si contestaste afirmativamente a alguna de estas preguntas, entonces este artículo es para ti.

Muchas veces como corredores nos enfocamos en seguir un plan de entrenamiento disciplinado y riguroso, dietas altas en carbohidratos para obtener la energía requerida, estiramientos, ABC de carrera… tantas cosas importantes y pasamos por alto una de las más determinantes, la salud bucal.

Mente y cuerpo la dupla equilibrada que nos ayudará a alcanzar un mejor rendimiento como atletas.

13613567_497485257042755_7911970754680364286_o

La boca es nuestra puerta de entrada para relacionarnos confiadamente con la sociedad; la utilizamos para hablar, reír y besar influyendo en nuestro desarrollo emocional como seres humanos;  nos ayuda a masticar adecuadamente los alimentos favoreciendo la formación del bolo alimenticio e influyendo directamente en la salud de las vías digestivas y la correcta absorción de nutrientes y vitaminas. Una boca sana además de embellecer nuestro rostro con una linda sonrisa es nuestra principal aliada en la preparación deportiva.

Tan influyente es tener una buena salud bucal en la actividad física, que en 1983 fue fundada en Texas La Academia de Odontología Deportiva (Academy for Sport Dentistry, ASD), que enfoca las ciencias y los saberes de la Odontología directamente sobre la calidad de vida de los atletas, promoviendo el avance de investigaciones dirigidas tanto a los cuidados de la salud dental en el ámbito deportivo, como a la prevención y tratamiento de lesiones y traumatismos ocasionados por la práctica deportiva.

Una caries podría fácilmente cambiar el destino de una carrera para la cuál te has preparado durante meses, debido al intenso dolor que esta puede ocasionar. Por si fuera poco el proceso de avance de la caries origina un foco infeccioso dentro de la cavidad bucal, alterando las bacterias normales de la boca que con el simple hecho de tragar saliva van directo a producir inflamación de las amígdalas, infección renal entre otras complicaciones, que a su vez pueden causar un cuadro febril con deshidratación y descompensación. Además de toda esta situación una infección dental instalada en los tejidos de soporte del diente, viajan por todo el organismo, articulaciones y músculos influyendo negativamente en el proceso de contracción-distención, exponiendo al atleta a desgarros y lesiones tendinosas con tardía recuperación. Toda esta situación crea un riesgo para el eficiente desempeño cardiovascular obstruyendo el flujo sanguíneo normal a través del bloqueo y contaminación de arterias.

Otro tipo de infección comúnmente generada dentro de la cavidad bucal se debe a la acumulación de placa bacteriana sobre los dientes y encías con predominio de PH salival básico, que conduce a enfermedades periodontales debido a una pobre técnica de cepillado dental, favoreciendo que los desechos de estas bacterias destruyan los tejidos de soporte del diente, aflojándolos, produciendo mal aliento y creando además de esta situación nociva, un impacto psicológico de preocupación e inseguridad en el desarrollo físico y emocional del atleta.

14115592_515933531864594_2261023480817482047_o

El desempeño deportivo también está sujeto a la armonía dental; es decir las maloclusiones (dientes torcidos) están directamente relacionadas con el sistema articular de la cabeza y cuello a través de las inserciones de los músculos y ligamentos, repercutiendo en la espalda y demás miembros, afectando la posición de la primera vértebra cervical (Atlas), quien rige la alineación de la columna vertebral y la postura de la cabeza, incidiendo en el paralelismo que debe existir entre los planos: visual, oclusal, hombros, pélvico, rodillas y plantar, determinantes en el equilibrio del cuerpo humano.

Si te sientes identificado con algunos de los aspectos desarrollados en este artículo, te invito a seguir las siguientes recomendaciones:

Visita al odontólogo por lo menos 2 veces al año, quien a través de un examen clínico te orientará sobre el estado de tu condición bucal (caries, enfermedad de las encías, maloclusiones).
Sin duda alguna, cepíllate tres veces al día…. utiliza el hilo dental y enjuague bucal.
Como atletas con alta ingesta de carbohidratos (harinas, azucares y fibras) estamos expuestos a una placa bacteriana agresiva, así que los cuidados bucales deben ser una prioridad.
Mantente hidratado durante todo tipo de actividad física, debido a que la alteración sistémica produce cambios hormonales y resequedad bucal, alterando la flora bacteriana de la boca.
Si además practicas deportes de contacto es importante que utilices un protector bucal.
Asegúrate de que tu pareja tenga una buena salud bucal, ya que hay enfermedades que se transmiten a través del beso y la actividad sexual.